Llega un momento en que gracias a alguien tu cabeza hace click definitivamente.... esa frase, esa palabra, ese gesto... que se te graba en la memoria para siempre...
Y no es que sea eso lo que nos hace cambiar el chip.... es la suma de muchas cosas, pero nos quedamos con ese momento, con esa persona porque la memoria es traicionera y no nos deja almacenar tantas cosas buenas...
Lo que quiero decir es que, a veces, nos acordamos mucho de lo malo y poco de lo bueno... y eso lo único que hace es distorsionar nuestra visión de nuestro mundo y de nosotros mismos
.
.
.
.
.
Tenemos que estar contentos de poder respirar el mismo aire viciado de siempre... porque aunque no nos lo parezca muchas veces ese aire viciado es lo que nos permite tomar aliento para seguir adelante. Otras veces ese aire no es suficiente y entonces llega una fresca y suave brisa nueva que nos permite respirar fuerte, sanear nuestros pulmones y mirar al frente fuerte, seguro, con confianza...
Así que gracias aires viciados y brisas nuevas por hacerme entender que lo bonito es seguir vivos y que todavía estamos a tiempo para querernos y que nos quieran.